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Libro / Capítulo 14 / Sección 14.1

Sección 14.1 · Nieve · género melancólico

Melancólico-flemático: nieve

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En el melancólico-flemático, la medida melancólica rige y la estabilidad flemática le sirve, dando continuidad al juicio formado. El resultado es una firmeza criterial. La imagen es la nieve, cristalización que se deposita y se estabiliza suavemente sobre las cosas.

Lo que conserva, en primer lugar, no es la configuración externa, sino el juicio que se formó sobre ella. Si el juicio cambia de verdad, el cambio exterior puede aceptarse con relativa tranquilidad; si la conclusión permanece, puede adaptarse por fuera y seguir resistiendo por dentro, y quien convive con él a veces solo lo descubre mucho tiempo después. La apariencia de inmovilidad, sin embargo, no basta para reconocerlo, porque puede venir de un conflicto, del miedo, de una enfermedad o de una posición institucional.

El bien propio de esta forma es no abandonar un juicio correcto solo por presión, conveniencia o cambio del ambiente, y ser capaz de quedarse solo con una razón verdadera. La tentación propia es la rigidez criterial, cuando cambiar de conclusión pasa a amenazar la identidad de quien "vio correctamente" y la persona oculta las razones contrarias o trata la corrección como una ofensa. Revisar demasiado pronto para agradar a los demás también sería un error; la firmeza y la corregibilidad dependen del objeto del juicio.

La forma madura del melancólico-flemático es una firmeza corregible: sostener aquello para lo que tiene razones suficientes y cambiar cuando la realidad derrota esas razones. Sigue siendo delicado, callado y fiel a lo esencial, y aprende que la firmeza no es infalibilidad, y que reconocer el propio error no lo disminuye, sino que lo devuelve a la verdad a la que siempre quiso servir.